¿Qué valor das a tu imagen?

¿Qué valor das a tu imagen?

Eso hablaba yo el otro día con mi estilista…Yo mucho, muchísimo. Pero he llegado a la conclusión de que no siempre «lo barato sale caro». Sin embargo como lo caro te salga malo,…»lo caro si malo, dos veces caro».

Después de los 30, valoro mucho más ciertos cuidados e intento utilizar productos de buena calidad, sobre todo faciales.

Con la filosofía “mejor comprarme uno bueno y aprovecharlo bien, que tres baratillos y que no me valgan”, en los últimos años siempre había optado por invertir en las firmas más renombradas (tampoco las cremas o productos de 300 euros, pero si de un precio de los que duelen).

El caso es que este verano, compré una crema facial que me costó cara, de una marca reconocida y con gran presencia en los medios, y por muchas bondades que me habían vendido, no pude ni consumirla de la grasaza que generaba en mi piel. Así que acabé desplumada y encima con la necesidad de invertir en otra opción.

Fue ahí cuando cambié el chip y decidí probar algunas opciones de laboratorio , menos conocidas que las anteriores, y con un precio medio para valorar resultados. «Las opciones de farmacia y parafarmacia, no son tan conocidas, pero tiene que haber opciones igual de buenas»…me dije.

Así que con lo que pagaba por una de marca, compré dos de laboratorio, que me atrajeron por sus características y componentes, y hala, ¡a probar!

Os soy muy sincera. El éxito fue del 50%. Una no me gustó y la otra me encantó.

Osea que al final, por mucho que te puedan recomendar, cada piel es distinta,  y una crema q a ti te vaya genial puede que a mí no.. Por mucha marca o precio que tenga.

Mi descubrimiento procedió en este caso de Transparent Clinic, y de su modelo Hydra Collagen Cream. Sus componentes principales son colágeno hidrolizado, ácido hialurónico y manteca de karité.

¡Menuda sorpresa! Me aportaba  agua y luminosidad sin dar grasa,  y poniendo una pequeñísima cantidad era suficiente. Además hipoalergénica, antiarrugas y regenerante, y la piel me quedaba súper bonita. Su olor suave, natural. (¡¡Dios!!! La otra olía a rayos!! Yiuuuuuuu).

Conclusión1: que patinas con lo caro, y con lo menos caro. Porque he tenido cremas caras fabulosas pero también la cara que me salió mal, y de las dos menos conocidas y más asequibles de precio, una fue excepcional y la otra mala también.

Conclusión2: probar y probar hasta encontrar lo que a tu piel le va bien. Y ojalá que además, sea una opción buena para tu bolsillo. Porque entonces, la jugada sale redonda 😉

Ahora, voy a apostar por seguir probando cremas y productos de laboratorio y cosmética natural, pues hay muchísima variedad y para mi son las más desconocidas. Así que ¡Os iré contando!

Yo de momento, esta me la apunto en mi lista de LIKES, y la comparto con vosotras por si queréis probarla y darnos vuestra opinión.

¿Qué experiencias habéis tenido vosotr@s?

 

Pelirrojamenterubia

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1 Comment

  1. Es un buen artículo esto de las cremas, referente al valor de nuestra piel yo con 40 ya me decanto por Lancome Visionnaire se desaparece como la seda en la piel para mi es maravillosa un beso chicas

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