Y es que el PUEBLO es el PUEBLO..

Y es que el PUEBLO es el PUEBLO..

Es curioso como la cabra al final tira al monte, y es que el pueblo es el pueblo.

Para los que no me conocéis, soy de las que ha pasado los tres meses de verano durante toda su infancia con los abuelos en el pueblo.

Aquellos maravillosos veranos diría yo, a pesar de las llantinas de cada domingo cuando mis padres se tenían que volver a Madrid.

Después vino la adolescencia y esa fué más dura, mis abuelos ya no estaban para malcriarnos y todavía no teníamos edad para quedarnos solas, con lo que dejamos de ir durante bastantes años perdiendo así el contacto con nuestras amistades. Ya apenas queríamos subir los fines de semana porque nuestro círculo amistoso estaba aquí en Madrid, y allí nos sentíamos desconectadas.

Pero llegaron los cuarenta y tu actitud es otra, te sientes más segura de lo que quieres, mandas al carajo la vergüenza sintiéndote así más cómoda y haciendo que  las relaciones sean más sanas.

Y así fue como poco a poco volví a retomar ese camino hacia la sierra que tanto añoraba.

Casi 90 km distan de la ciudad, pero no es nada si tenemos en cuenta lo que te espera allí, un remanso de paz.

No puedo subir todo lo que quisiera, es lo que tiene trabajar los fines de semana, pero no importa, también es una forma de que las veces que sean se conviertan en ocasiones especiales.

Últimamente le hemos dado un toque gastronómico al asunto (jejeje), y es que tenemos un “cocinilla” en el grupo que es el que tiene la culpa; bendita culpa!!

Felix “El chef”

Luego están los “artistas”, los de los instrumentos tradicionales, los que al ritmo de las panderetas, zambombas y demás amenizan y alargan las veladas hasta las tantas.  Por cierto, quiero dar las gracias desde aquí a Marisol por acogernos siempre en su hogar y ofrecerlo como lugar para celebrar nuestros saraos.

La verdad que pasamos muy buenos ratos y nos complementamos, y es que ellos nos enseñan una forma de vida alternativa alejada del consumismo y nosotros rompemos esa calma de la que a veces ellos llegan a cansarse.

 

Y luego sin desmerecer quedamos el resto, todos aportamos algo al final, y es que “la pandilla” es lo que es por todos. Mirar que equipo más majete, y eso que faltan bastantes.

Casa de Marisol y Félix

Pues con un brindis nos despedimos hasta la próxima, que a esa espero llevar a la “Rubi” y a su familia para que vean que como mi pueblo no hay ninguno

Pelirrojamenterubia

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