Torreznos y Champagne para tapear

Torreznos y Champagne para tapear

Sabemos que las fiestas se han acabado y con ellas los excesos, pero que queréis que os diga, a nosotras nos hablan de comida y ……. sólo con pensarlo se nos hace la boca agua.

Si hay algo que no podemos resistir a probar en cuanto nos hablan de un sitio donde lo hacen, son los torreznos (mmmmnnnn).

Definición de torrezno; trozo de tocino frito, salteado en sartén o tostado en parrilla, osea, justo todo lo opuesto a lo que dijimos que íbamos a comer a partir del 7 de enero (jajajaj).

Nos puede decir alguien ¿si alguna vez se le hubiese ocurrido hacer un maridaje de torreznos con champagne?. Pues a él si, a Alberto Alvarez dueño de un precioso local llamado “Roostiq”, donde antiguamente se encontraba el restaurante de los hermanos Bardem, ha creado un espacio dividido en; barra coctelería, salón para comer y una preciosa cocina a la vista donde la clave de sus exquisitos platos está en su horno de leña napolitano.

Por cierto, los camareros majisimos y muy atentos, les preguntamos si sería posible hacer unas fotos y no sólo accedieron, sino que nos metieron en la cocina y nos explicaron la historia de este restaurante recién salido del horno (nunca mejor dicho).

Cocina del Roostiq

Aunque cabe destacar que no todo el éxito se debe al horno, no, y es que no habría un buen resultado final sin una buena materia prima antes.

Todos los productos que utiliza en su carta son de la finca familiar que posee a las afueras de Ávila, donde crían a los animales en libertad y que se nota a la legua en el sabor de sus platos.

En principio nuestra idea era ir a tomar el aperitivo y probar esa delicada mezcla de torreznos con champagne, que por cierto, nos dejó con ganas de volver a comerlos otro día, pero finalmente era tan delicioso el olor que nos venía de las otras mesas, que optamos por dejar el  tapeo y sentarnos como dios manda a la mesa a degustar algún otro plato más.

Nos decidimos por un arroz con verduras y una pizza con rúcula, la rúcula más grande que jamás había visto, y no, no nos equivocamos, un acierto total!!!. No quedó hueco para el postre, creo que el inconsciente lo hizo aposta para volver porque tenían todos una pinta……

¿Qué os parece nuestra propuesta? ¿No creeis que es muy placentero para el paladar?

Roostiq, en la calle Augusto Figueroa 47, en el conocidísimo barrio de Chueca.

Feliz semana !!!

 

Pelirrojamenterubia

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