Sonríe sonríe sonríe

Sonríe sonríe sonríe

Con lo que me gusta sonreir y los tratamientos de belleza, llevaba tiempo investigando la última tendencia de la odontología en cuestión de estética. Y es que a pesar de tener la suerte de una dentadura sana y un esmalte bastante blanquito, la experiencia del blanqueamiento en Interoralia me ha demostrado que efectivamente todavía una sonrisa puede ser mucho más vistosa.

Acudí a la Clínica Interoralia un centro de referencia en Guzman el Bueno para estos tratamientos. Y es que algo muy importante,  es que este no es un tratamiento puramente estético que se pueda hacer en cualquier centro, sino que hay que asegurarse muy bien con profesionales colegiados que nos asesoren correctamente y valoren nuestra situación particular.

Cuando llegué, rellené los cuestionarios pertinentes, los examinaron y la doctora e higienista me hicieron un diagnóstico previo de la dentadura, las encías y los tejidos blandos, incluyendo una radiografía completa. Visto que cumplía todos los requisitos de salud necesarios y que no había peligro alguno, procedieron al tratamiento.

Lo primero de todo, fue una limpieza bucodental profunda para que la dentadura estuviera impecable para recibir el tratamiento blanqueador.

La técnica escogida por la doctora para mí fue la siguiente: dos exposiciones en la consulta a la lámpara con el blanqueador, que se continuaría con un tratamiento domiciliario durante una semana completa.

Para el tratamiento en clínica, te colocan un separador que separa los labios, despeja la dentadura y permite que te apliquen el gel blanqueador y los protectores de encías. A continuación te exponen a la lámpara. En mi caso, fueron dos exposiciones de 12 minutos cada una.

Normalmente no es doloroso. En mi caso no noté nada. Pero es posible si tienes mucha sensibilidad dental, puedas sentir durante el proceso alguna sensación de “dentera”, como la que se tiene al tomar algo muy frio. Si esto ocurre, se pueden tomar medidas en la clínica para atenuar esta sensación.

Concluida la sesión clínica, me tomaron medidas para hacerme unas férulas para el tratamiento domiciliario, emplazándome a acudir a recogerlas 48 hrs después.

A los dos días, acudí a recoger las férulas y me dieron las instrucciones para el tratamiento domiciliario: una semana dormiría por la noche con las férulas puestas después de haberme aplicado en cada pieza dental una gotita de peróxido.

Además de esto, por supuesto la famosa dieta blanca, durante el tratamiento y 72 horas después. Nada de café, bebidas con color, comidas coloreadas, salsas de tomate…Una semana comiendo y bebiendo alimentos sin color o claros.

Así que así lo hice. Quizá lo que más me costó fue renunciar a mi café mañanero durante unos días, pero el resultado mereció mucho la pena porque aclaré mi dentadura todavía más, y estoy contentísima de habérmelo hecho.

Eso sí, acude siempre a un centro especializado con profesionales colegiados, porque la dentadura es algo importante y sensible que hay que poner en manos de especialistas.

Mi experiencia en Interoralia fue de 10, y su personal es extraordinario y súper profesional.

¿¿¿Te animas a aclarar tu sonrisa???

Pelirrojamenterubia

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