Más que un lujo, una necesidad…..

Más que un lujo, una necesidad…..

Dicen que los ojos son el espejo del alma. Quizá llegó la hora de curar los míos y dejar que se expresen con exactitud.

La verdad, nunca se me pasó por la cabeza escribir acerca de la operación de mi vista, pero según se acercaba el día, sentí la necesidad de contar mi experiencia porque intuí que iba a ser un punto de partida muy importante en mi vida.

Siempre he sido una persona con muchos miedos, en realidad todos los que tengan que ver con el dolor y la muerte, con lo que os podéis imaginar que meterme en un quirófano y que me hurguen mis ojitos no entraba dentro de mis planes. Tanto que han tenido que pasar 30 años desde que se hizo la primera operación de láser y yo haya sacado valor para operarme. Cientos de personas me dijeron que era lo mejor que habían hecho en su vida, que era muy rápido y no dolía nada, pero para una persona como yo no era suficiente.

A los trece años de edad y cansada de que me llamaran “cuatro ojos” pasé a ser una mujer pegada a unas “lentillas”, y digo pegada porque a veces no se separaron de mis ojos ni para dormir (jejeje), el despertar con ellas haciendo ventosa no es nada agradable, creedme.

Me hice dependiente de ellas al máximo, ya que en ocasiones era tal la necesidad de llevarlas que hasta el riesgo de perderlas quedaba en un segundo plano. ¿Os podèis imaginar si yo en la playa no las llevase para bañarme?… pues el movimiento o vaivén de las olas que te va llevando lejos y más lejos de tu toalla, sería un problema para que yo regresara sin tener que achinar los ojos para enfocar, y con todas y con esas, no se yo si acertaría .

Ni siquiera el ir a urgencias para que me sacaran los pedacitos en los que se había convertido mi lente después de que alguien me diese con un tupper en el ojo, fué suficiente motivo para decir ¡¡basta!! y decidir terminar con ellas.

Pues bien, como dice el refrán; no hay mal que por bien no venga, estaré siempre agradecida a mi perro de que se hubiese comido mis gafas. Eso por fin fue el motivo más tonto pero el que me empujó a operarme.

Esto que estáis leyendo ya hace unos días que lo escribí. Hoy ya estoy operada y sólo puedo decir que es una de las mejores cosas que he podido hacer en mi vida. Si hay alguien que se lo está pensando que no sea tonto y no le dé más vueltas. Corroboro todo lo que me decían en cuanto a que la  intervención es muy rápida y no sientes dolor, así que no seáis como yo y esperéis tanto en haceros la vida más cómoda, porque eso es lo que yo acabo de hacer, hacerme la vida más cómoda.

PD: por suerte hay maravillosos profesionales que se dedican a esto, ponte siempre en manos de profesionales.

Pelirrojamenterubia

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