Guiso Guinness

Guiso Guinness

Pues aquí venimos de nuevo con plan gastro, porque el dichoso Covid19 sigue impidiéndonos otro tipo de planes, ¡¡¡¡así que a cocinar en casa!!!

Tras numerosas peticiones, os contamos hoy la receta del famoso GUISO GUINNESS que aprendimos este verano en el maravilloso Dublín.

Si os gusta cocinar y experimentar, no dejéis de probarlo porque está exquisito… Mmmmm. ¡¡Además es muy fácil!!

Ingredientes:

1 kg de carne de ternera cortada en dados
2 cebollas grandes
200 grs de zanahoria
2 cucharadas harina
1 cucharadita de cayena molida
Sal y pimienta al gusto, y dos cucharadas de tomate natural 
1 lata de Guinness de medio litro
Caldo de carne o agua

Ponemos el aceite a calentar y añadimos la carne, harina, sal, pimienta y cayena.  Rehogamos bien, ¡¡¡dale dale!!!

Ponemos 2 cucharadas de tomate natural y las cebollas bien picadas. Pochamos unos 5 min y volcamos después la Guinnesss entera.

Esperamos unos 5 minutos.

Ahora ponemos la zanahoria cortada en dados o rodajas para guiso, y cubrimos con agua o caldo de carne si quieres un guiso más denso. (nosotros ponemos mitad y mitad).

Te pones una copita de vino y un aperitivo, y a esperar, que son 2 horas de cocción a fuego lento.

Este guiso se sirve con un buen cucharón de puré patata  como guarnición y si te gusta la col, también puedes poner.

Cuida el emplatado para que este maravilloso plato irlandés sea ya perfecto.

Bon appetit!!!!

Cartas contra la Soledad

Cartas contra la Soledad

Paradójicamente las crisis como la que estamos viviendo ahora también traen algunas cosas buenas, y una de ellas es la solidaridad y bondad de la gente para ayudar y apoyar a los que más lo necesitan.

Son muchísimas las personas e instituciones que están empujando alguna causa solidaria desde sus hogares, pero hoy os contamos una promovida por Fundacion FDI que nos ha llegado especialmente al corazón por estar dirigida a esos abuelos y abuelas que sufren en las residencias la soledad, el aislamiento y el miedo en estas circunstancias.

Una iniciativa llamada «Cartas contra la Soledad.»

Silvia Ruiz, parte del equipo de Fundación FDI nos cuenta como iniciaron esta campaña de voluntariado y cómo está funcionando.

Silvia, ¿en qué consiste este voluntariado de Fundación FDI y como surgió la idea?

Fundación FDI impulsa numerosas iniciativas de voluntariado para el apoyo a diferentes causas y colectivos desfavorecidos desde hace ya 10 años, pero en esta ocasión y circunstancias estamos destinando la mayor parte de nuestros esfuerzos en la generación silenciosa, la de los abuelos y abuelas que tanto nos han aportado y enseñado siempre.

Este voluntariado tiene el objetivo de proporcionar a personas residentes en centros de la 3ª edad un vínculo social con el mundo exterior, y distraerles mediante la comunicación por carta.

Dado que son la población con más riesgo en el contagio del Covid19, los ancianos no pueden tener contactos cercanos ni ser visitados por sus familiares y seres queridos como habitualmente.
El miedo y la sensación de soledad son tan peligrosos como el virus, pues psicológicamente según nos comentan los especialistas , esto les afecta muchísimo.

Como tampoco son una generación usuaria de lo digital, se nos ocurrió la idea de crear lazos directos entre ellos y personas voluntarias mediante un medio de comunicación propio de esta generación, la carta manuscrita.

Para ello, en Fundación FDI hacemos llegar por email cartas escritas por cientos de voluntarios de todo el territorio nacional a una cuenta de correo de los centros residenciales.
Con la inestimable ayuda de los profesionales del centro esas cartas se imprimen , entregan y leen a las personas residentes ,trasladándoles mensajes de cariño y tranquilidad , y compartiendo con ellos dibujos y fotos de las familias incluso si así lo desean.

Para las familias que están ahora aisladas pero juntas es una oportunidad de cuidar y cooperar unidos con una causa solidaria, incluyendo a los más pequeños de la casa.

Imagen de carta dirigida a la Residencia Nuestra Casa la Grande (Segovia)

Los residentes preparan sus cartas de respuesta compartiendo incluso recuerdos autobiográficos, fotografías antiguas, hablando de los eventos cotidianos de su vida pasada y actual, y de su hogar; para ellos es importante mantener una conexión con el pasado, y responder a esas cartas les proporciona momentos dorados, de risa y alegría.

Dichas respuestas se escanean por parte de los centros residenciales y se nos envían vía email, para que así Fundación FDI pueda enviarlas de vuelta a los voluntarios.

No sabemos si la evolución del Covid lo permitirá, pero quizá el colofón podría ser algún día celebrar el encuentro residente-voluntario para que
tengan la oportunidad de conocerse físicamente y reforzar sus vínculos.

Es una iniciativa emprendida con muchísima ilusión y corazón, y si al menos sirve para que los ancianos sientan que no están tan solos, el objetivo está cumplido.

Para ellos, todo es poco.

Para más información, www.fundaciónfdi.org

Lo que el Covid-19 me enseñó en cien metros cuadrados.

Lo que el Covid-19 me enseñó en cien metros cuadrados.

«La búsqueda del significado es la clave para la salud mental y el florecimiento humano».

-Viktor Frankl-

De todo lo malo que sucede en la vida, siempre, aunque cueste creerlo, siempre se saca algo bueno.

Durante todo este tiempo en casa y después de darle muchas vueltas y reflexionar acerca de cómo estaba viviendo, he conseguido dar con ello. 

Pero ahora, para que esta experiencia tan dura que estamos viviendo sirva de algo, no se puede quedar simplemente en encontrar el lado positivo, hay que ponerlo en práctica. 

Tras pasar la primera semana y habiendo aflorado todos mis demonios, más de los que yo pensaba que tenía, me dije –Sandra, esto así no va bien, esto también tiene su lado positivo, y cuanto más tardes en verlo, menos vas a disfrutar. 

Soy una persona muy inquieta, siempre busco cosas que hacer por no estar en casa metida, una casa que debería sentir como un hogar y lo único que me supone es sensación de agobio.  

Hay personas muy caseras que disfrutan de llegar a casa y descansar, relajarse, leer, dormir, o simplemente, no hacer nada. A mí, todo eso me provoca ansiedad, me hace sentir que pierdo el tiempo, pienso que ese tiempo lo podría estar invirtiendo en “algo más productivo”. Ya ves, qué tontería pensaréis muchos, y para otros, los que os sintáis identificados entenderéis lo mal que se pasa.

El día a día nuestro te lleva a un agotamiento físico y mental pero a la vez, no entiendo todavía el porqué, te hace sentir bien, te hace sentir que el día ha sido de provecho. 

Pues bien, ahora que me he abierto un poquito y conocéis algo más de mí, entenderéis lo duro que está siendo para mi esta medida tan importante como es la de #quedateencasa

Para poder encontrar el lado positivo sólo tienes que ver esta situación como una prueba, una prueba que te pone la vida para poder transformar algo en tí que no te gusta, que no es bueno, y que no te deja ser feliz. Y todos, absolutamente todos, tenemos algo. 

Pues ésta es tu oportunidad, si no lo consigues no será por falta de tiempo, si no por falta de valentía. Esa que es difícil a veces sacar, pero ahora tenemos el escenario propicio para ello. 

Me he prometido a mi misma que voy a dedicarme por completo a esos aspectos de mi vida que he venido descuidando desde hace tiempo. He hecho una lista de prioridades y por supuesto que ha salido muy diferente a la que tenía hasta ahora. Y por último, voy encontrar el equilibrio entre los dos extremos siempre presentes en todas las parcelas de mi vida, o lo que es igual, voy a encontrar esa gama de grises tan bonita que hay entre el negro y el blanco,

Y para lograrlo siempre hay que poner fecha, yo he decidido que será desde “hoy”, no voy a esperar a que llegue el ansiado día de poder salir de casa.

No creo, es más, espero que no tengamos que volver a vivir otra vez algo así, con lo que no tardéis en encontrar eso que os hará decir “gracias”, “gracias a esta situación yo pude, yo he conseguido, yo cambié ……. “.

Esta experiencia por supuesto que ha dejado mucho dolor, pero espero que a todos nos haya dado la oportunidad de aprender algo, no os olvidéis de ponerlo en práctica. Para aquellos que después de leer esto no encuentren nada que transformar en sus vidas, me conformaría con que a partir de ahora, cuidasen màs del planeta.

¡Snacks saludables!

¡Snacks saludables!

¡¡¡Hola hola hola!!!

En esta época de confinamiento y con tantas horas en casa, hay que hacer verdaderos esfuerzos para mantener un poco de orden en cuando a lo que el picoteo se refiere. Así que la «norma» está siendo : De Lunes a Viernes (hasta las 3 pm) si hay que picar, intentar que sea algo sano. (Ojo, como toda norma, tiene su excepción. Que si el cuerpo o la MENTE te piden transgredir la norma en un momento dado,…por algo será). 😉

En fin de semana se abre la veda 🙂 y las patatuelas y el chocolate toman posiciones. Pero entre semana intentaremos mantener en la medida de lo posible buenos hábitos alimenticios. Ya no por coger o no peso, si no por salud, que es muchísimo más importante que lo anterior.

Así que hoy , para salvar esos momentos, vamos a contaros uno de nuestros snacks saludables favoritos para ver una peli o una buena serie. 

Los amantes de la cocina árabe lo conoceréis. Se trata del Muhammara.

El Muhammara es una de las cremas típicas de origen árabe. Y aunque el hummus de garbanzos es la más conocida,  esta crema no tiene nada nada que envidiarle. 

Atención. Vaya por delante que el verdadero y mejor Muhammara de Madrid se toma en el Restaurante Solidere, el mejor libanés de la capital.

Me muero por volver. (Cuando volvamos a la normalidad, haré un post para que veáis las delicias libanesas que allí se preparan). Ellos trabajan la receta original e incorporan la melaza de granada, algo difícil de tener por casa.

Por eso mientras tanto, os ofrecemos nuestra particular «adaptación casera» para salir del paso con ingredientes que casi todos tenemos en casa.

Anotad los ingredientes: 300 grs de pimientos rojos asados, 1 diente de ajo, comino molido, 2 cucharadas de pan rallado, 1 cucharada de zumo de limón, 100 grs de nueces, media cucharadita de sal, media de pimentón, y 100 ml de aceite de oliva. 

Ponemos todo en la batidora y batimos hasta conseguir la textura que nos guste. Hay personas que les gusta más grumoso y con los tropezones de las nueces, y otras la prefieren más fina y batida. Así que esto va al gusto.

Una vez listo, ya solo queda servirlo con unos picos, pan de pita, o más saludable todavía: unas crudités (zanahoria, apio,…).

¡¡¡Está deliciosa y es sanísima!!! ¡¡Esperamos que os guste!!