¡¡Abre la Muralla!!

¡¡Abre la Muralla!!

Tuc tuc,…quien es,…Pelirrojamenterubia,….¡¡Abre la Muralla! 🙂

Desde que los niños eran pequeños hay una escapada que repetimos cada año. Y es que les encanta ir a pasear por Avila y su muralla.

Y ahora más que nunca, añoramos esa escapada, ese sol en la cara, esos paseos en familia. Y lo valoramos si cabe, más que antes.

Así que el post de esta semana lo vamos a dedicar a dar un paseo por Avila a través de imágenes, sabiendo que pronto volveremos a pisar sus divinas calles empedradas.

A nosotros nos encanta esta escapada porque en una hora aproximadamente desde Madrid estás en una bellísima ciudad con una oferta cultural y gastronómica espléndida para pasar un día chachi piruli. 

Cuando los niños eran más peques, subíamos también al Murallito, un trenecito que pasea por toda la ciudad amurallada pasando por los puntos más importantes y narrando la historia de cada uno de ellos. 

Ahora ya vamos más a nuestro aire pero la muralla tiene oferta para todas las edades. 

Respecto a gastro, qué decir….. Las patatas revolconas, los judiones del Barco de Avila, el cordero asado,…dulces… No volveréis sin haber comido muy muy bien, prácticamente en cualquier sitio y por un precio muy muy asequible.

Anotad esta escapada de ida y vuelta con los chiquis para cuando hayamos superado este parón de obligado cumplimiento. ¡Les encanta! Nos encanta. 

Viva la vida, la familia, y los buenos momentos.

Una «raclette»para compartir en casita con los tuyos

Una «raclette»para compartir en casita con los tuyos

El raclette es un queso suizo semicurado que se suele derretir y acompañar con patatas cocidas, embutidos y pepinillos, y el aparato eléctrico que se utiliza para prepararlo tiene el mismo nombre que el queso; “raclette”.

Se dice que antiguamente los pastores cuando salían al campo lo comían al rededor del fuego de una hoguera.

Es un plato típico para combatir el frío, y aunque en unos días entraremos en la primavera , aún nos queda frío para rato, acordaos del sabio refrán; “hasta el cuarenta de Mayo……”

Es una comida perfecta para compartir en familia o con amigos ya que se suele poner en medio de los comensales para compartir, generando así un ambiente muy entretenido y agradable. 

Si tenías pensado preparar una cenita en casa y no quieres meterte en un berenjenal y poder así disfrutar de la velada, aquí tienes el entrante ideal, que suele sorprender a la gente y gustar. Si no tuvieras la raclette no te preocupes, no es muy cara y es fácil de encontrar.

Y para cuando todo esto se pase, que ojalá sea prontito, te recomendamos un sitio muy cuco en Alcalá de Henares llamado “PANAM”. Es un pequeño restaurante de cocina francesa donde la preparan riquísima.

Os recomendamos que reservéis antes de ir.

Las «cigarreras» de Lavapiés. Valientes, revolucionarias…una historia que no se debe olvidar.

Las «cigarreras» de Lavapiés. Valientes, revolucionarias…una historia que no se debe olvidar.

Lo primero decir que el edificio de Tabacalera se encuentra en la calle de Embajadores, que es patrimonio histórico, y que está catalogado como Bien de Interés Cultural.

Daremos unas pinceladas a sus orígenes, y diremos que fue comprado en 1781 por la Real Hacienda de su Majestad a la Comunidad de Clérigos Regulares de San Cayetano, y fue terminada en 1790.

Empezó siendo la Real Fábrica de Aguardientes y naipes, pero duró muy poco ya que la fabricación del aguardiente se le concedió a la condesa de Chinchón(de ahí el nombre del anís), y las barajas a Heraclio Fournier.

En 1808, estando cerrada, el ejército de Napoleón aprovechó y se alejó allí. Un ejército que a parte de otras materias trajeron hojas de tabaco para autoabastecerse, pero no sabían convertirlas en cigarrillos, así que ante la necesidad y sabiendo que existían en el barrio talleres clandestinos de tabaco, Napoleón decidió convertir el edificio en la Real Fábrica de Tabacos.

Y ahora es cuando empieza lo bonito y duro a la vez, donde el personaje principal de esta historia aparece, y es que sacadas de esos talleres clandestinos y contratadas por la fábrica, comenzaron a trabajar casi un millar de mujeres conocidas como las “cigarreras. Mujeres hechas de otro material, mujeres que marcaron la historia de Madrid.

En 1983 pasaron de 800 a 3.000 cigarreras, y en 1890 llegaron a ser más de 6.000.

El centro se adaptó para que ellas pudieran atender a sus hijos, creándose así salas de lactancia, habitaciones con cunas y camas, y más tarde el barrio de Lavapiés con colegios, residencias…

¿Por qué mujeres hechas de otro material? porque trabajaban duras jornadas, con temperaturas a veces de frío y calor extremas, al principio no contaban ni con aseos para mujeres, tenían que soportar el mal olor que soltaba el tabaco al sacarlo de los hornos a altísimas temperaturas, y con un volumen y ritmo de trabajo exagerado, y a pesar de todo eso lo cuidaban con esmero, pues los puestos de trabajo eran hereditarios.
Gracias a la unión y al apoyo entre ellas consiguieron salir adelante, y es en 1830 cuando realizaron el primer levantamiento organizado de la ciudad, reivindicando una mejora salarial y laboral.

Es el siglo XX cuando empiezan a formarse políticamente y a crear hermandades manifestándose en público, convirtiéndose así en el prototipo de mujer obrera que luchaba por defender sus derechos. Crearon su propio sindicato y hasta fundaron un periódico llamado “Unión Tabacalera”. Terminamos nuestro humilde homenaje fumandonos un cigarro y con un….ole tu coño !!! a esa “cigarrera”, a esa mujerona fuerte, pionera, adelantada a su época, valiente.


Y si la história os ha conmovido igual que a nosotras, os invitamos a que vayáis a conocerlo en persona, y os dejéis enamorar por este edificio que quedó abandonado durante diez años en el 2000, y que ahora es un maravilloso centro cultural que acoge diferentes actos culturales como exposiciones de fotografía, pintura, escultura, teatro, música, talleres…..y un sin fin de actividades todas maravillosas.

«La Quinta de los Molinos» llena de almendros en flor

«La Quinta de los Molinos» llena de almendros en flor

Son muchos los sitios en España donde poder ver algo tan bonito como la floración de los almendros, Cuenca, Huesca, Alicante……

Para los que vivimos en Madrid, que sepáis que no nos tenemos que ir tan lejos, ni siquiera coger el coche. Tomando la línea 5 de metro y haciendo parada en Suances, encontramos un maravilloso parque de 25 hectàreas, lleno de almendros donde poder disfrutar de un increíble día como el que salió el fin de semana pasado.

Aquí, en “La Quinta de los Molinos”, empezaron a brotar el pasado 15 de febrero, así que no tardéis mucho en ir si lo queréis ver en su mayor esplendor.

Está considerado como Parque Histórico y Bien de Interés Cultural. Cuenta con un palacete, dos molinos y un pequeño estanque. Está muy bien cuidado y tiene baños públicos(que se agradece).

El plan que os proponemos es un ≪picnic≫ en toda regla. 

Coge a tu pareja, a tus hijos, a tus amigos, a quien tu quieras, echa una lona o mantita, unos bocatas y unos refrigerios. No necesitas más para disfrutar de un día de sol. 

A pesar de haber mucha gente, en ningún momento sientes la sensación de agobio o aglomeración, y es que la finca es enorme.

Por cierto, si eres de los que no se suele echar una siestecilla, lleva un libro o un juego de mesa, no te sobrará.

La verdad que es un lugar para ir cualquier día a cualquier hora, con lo que si no puedes ir a ver los almendros en flor y hacerte las típicas fotitos que a todos nos chiflan, podrás disfrutar de otras cosas como tranquilidad, sosiego, aire puro….

Si alguno tiene otro lugar especial como este estamos deseando que lo compartáis con nosotras. 

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Metro: Suanzes (línea 5)

Bus: 77, 104, 105, L5

Horario: De 6:30 a 22 horas (durante todo el año).

A távola! A Cantinella!

A távola! A Cantinella!

A tavola! A tavola! 
Venga que hoy empezamos a la italiana! 

Y es que hemos descubierto un rinconcito en Madrid que nos trae a la mesa lo mejorcito de nuestra vecina Italia, en un entorno bonito, cuidado, y con un servicio excepcional.

Se trata de “A Cantinella”.  Esta pequeña trattoria, ubicada en la calle Suecia 3, tiene una carta amplia y algunas especialidades con las que os chupareis los dedos. 

No dejéis de compartir por ejemplo para empezar los mejillones, uno de sus tops. Y después de continuar con alguna de sus deliciosas pastas o risottos preparados al más puro estilo italiano, prohibido irse sin tomar una panacotta o tiramisú casero. Mmmmmmmmmmmm. 

Ah! Por supuesto los nenes,….un MUST, la pizza directa de su forno de legna!

Mi fa impazzire! Anotado otro must para la gastro-agenda! 

Buon appetitto!