Olor atrapado en mi pasado

Olor atrapado en mi pasado

 “ No recordamos días, recordamos momentos”

Cesare Pavese

 

Hoy salía del metro y una mujer me pasó dejando una estela de un perfume que de una forma inmediata me transportó a mi infancia, concretamente al patio de mi primer colegio.

No pude recordar si sería por alguna profesora, por alguna compañera……..no lo sè, pero la sensación me ha encantado, ha sido maravillosa, entrañable.

La verdad es que no es la primera vez que me pasa. Tengo varios olores que me despiertan esos recuerdos dormidos.

Recuerdo alguno como el pegamento de barra que ahora utiliza mi hijo que me acerca a las manualidades del colegio, la colonia de “Paris” a una amiga que tuve hasta los 13 años, la tierra mojada me lleva al pueblo donde pasé tantos veranos, los caramelos de violeta a mi abuela cuando nos llevaba a pasear por Tetuán ………

Pero no sólo me ocurre con los olores, sino también con canciones, de hecho creo que para cada momento especial en mi vida, tengo una canción. Y ya pueden pasar los años que cancion-recuerdo son inseparables.

¿Y a ti, te pasa? ¿qué olores te llevan a esos instantes?

¡¡Eucalipto para todo !!

¡¡Eucalipto para todo !!

Soy una fanática del eucalipto. Cuando era pequeña, en mi casa nunca faltó una bolsa de hojas de esta planta, en cuanto mi madre nos veía con un leve síntoma de constipado o gripe, ahí que nos enchufaba los baños de vaho con la cacerola y la toalla. La verdad que es uno de los pocos remedios caseros de la abuela que sigo, es una pena que se vayan perdiendo.

Otra forma que tenían de utilizarlo, y ésto viene bien para las personas que tengan calefacción central (que por desgracia, por el consumo innecesario, sigue habiendo) es ponerlo en un recipiente de agua encima de los radiadores, así humedeces el ambiente.

Seguro que ya lo sabíais pero os recuerdo que el aroma que desprende el eucalipto es muy beneficioso para la salud ya que tiene muchas propiedades.

Una de ellas es que es un magnífico antisèptico con lo cual previene de muchas enfermedades respiratorias, catarros, bronquitis, sinusitis…….hasta fiebre !

También es un expectorante con lo cual relaja la musculatura de la tráquea, bronquios y pulmones dejando así pasar más oxígeno, muy bueno para la gente con asma.

No hablemos de las personas con reuma o artrosis, un maravilloso calmante.

Por eso tantos medicamentos llevan esta planta, hay jarabes, pastillas para la garganta,…….. y el que seguro que habéis tenido todos en casa, el famoso vicks vaporub.

Bueno, basta de charla medicinal y al grano! Lo que yo os quería enseñar con éste post, es otra forma de utilizarlo sin complicación alguna.

En la ducha colgaremos unas cuantas ramas y las dejaremos ahí para mientras nos duchamos con el vapor que se formará por el agua caliente vaya soltando el aroma. Un buen baño con esto quita el estrés, asique mira que forma más natural de irnos relajaditos a la cama.

Para esta ocasión hay que ir a comprar el eucalipto a una floristería o vivero. Te venderán un manojo que costará entre 5 y 8 euros. Lo normal es que sea un buen ramillete, lo cual es magnífico porque aguanta muchísimo y te ayudará a la hora de decorar y crear ambiente.

Yo las coloco en todos los lados

 

¿Qué os ha parecido la idea? Espero que os haya servido de ayuda .

Parche aquí, parche allá…diviértete diviértete

Parche aquí, parche allá…diviértete diviértete

Las modas siempre vuelven…

Y hay una moda muy noventera que ha regresado con fuerza a las pasarelas y las firmas de moda, que a PR le encanta por la alegría y la vidilla que aporta a las prendas…Por eso, y porque nos trae recuerdos fabulosos de la época de instituto…qué diablos.

Parche aquí, parche allá,…Los parches, pines y chapas resurgieron como una tendencia el año pasado, pero este año se reafirman en las nuevas colecciones y dejan de ser tendencia para ser moda. Alegría a golpe de “pegatinas” de vaqueros, camisas, camisetas, bolsos, gorras, cazadoras…¡¡Claro que sí, guapi!!

La verdad es que es genial coger una prenda del armario que ya estás aburrida de ver, y pensar en cómo darle un toque de color.. Un parche, un pin, una chapa bien puesta, harán las delicias del diseñad@r amateur en cuestión. Si te gusta arriesgar un poco con un aspecto más juvenil, gamberrete y divertido, es una opción muy a tener en cuenta.

Firmas como @Dior, @DKNY, ó @StellaMcCartney continúan apostando por estos elementos en sus últimas colecciones.  @Zara, @Mango y otras firmas más populares y asequibles , siguen también incorporando en las nuevas temporadas prendas adornadas.

¡Haz la prueba y dale color a tu fondo de armario!

¡¡ Querer es poder !!

¡¡ Querer es poder !!

“IMPOSIBLE”  es sólo una palabra que usan los hombres débiles para vivir fácilmente en el mundo que se les dio, sin atreverse a explorar el poder que tienen para cambiarlo.

“IMPOSIBLE” no es un hecho, es una opinión. “IMPOSIBLE” no es una declaración, es un reto. “IMPOSIBLE” es potencial. “IMPOSIBLE” es temporal, “IMPOSIBLE” no es nada

Mohammad Ali

Todos sabemos que en los meses de Febrero y Marzo pagamos las consecuencias de no haber escatimado en las Navidades. Si no ponemos remedio nos encontraremos una vez más con que llega Junio y no podremos pagarnos las vacaciones que tanto se merece uno.

Que no digo que no vayamos a viajar, pero no es lo mismo irse una semana que dos, ni irse a una islita que a Benidorm (con todos mis respetos), y qué decir tiene irse a un hotel que te lo den todo hecho que ir a un apartamento donde sigas haciendo las mismas tareas que en casa.

Lo primero, antes de nada es dejarse de quejar y ponerse manos a la obra.

Y lo segundo, recordaros que si no hay una meta u objetivo no hay ilusión, y si no hay

ilusión no hay desafío, con  lo cual “0 ahorro”.

Seguramente que todos habéis intentado ahorrar metiendo lo suelto del día en una hucha o las monedas de dos euros………dejarme que os diga que yo también, pero no resultó, siempre me surgía algo en qué gastar esos pocos euros.

Otro método de ahorro que no me funcionó fué el de abrir una cuenta de ahorro. No se porque pero iba sin ningún arrepentimiento cada 20 de mes (para mí ya final de mes) a sacar.

También habréis oído hablar de métodos como el Kakeibo, que la verdad no digo que no sea efectivo, pero mira, entre que te pones a leer los pasos y te enteras, se te quitan las ganas de ahorrar.

Está el de las 52 semanas, que sí, al principio muy bien porque vas ahorrando poquito, pero las últimas semanas hay meses de más de 150 eur. Y sobre todo que está pensado para un año, semana a semana, y si ya cuesta meter algo a ahorrar una vez al mes, cuatro……..

Podría estar así horas enumerando todos los métodos que existen para ahorrar; método de los cántaros, método ALP ( aparta lo primero), etc……

Pues bien, mi secreto para ahorrar es dar prioridad a esa meta u objetivo que me he propuesto . Es una forma de motivarte que hará que cada vez que te desvíes con esos zapatitos de moda, o ese bolso que colgarás con los otros 15 que tienes, te acuerdes de tu propósito y no caigas en la tentación.

Con lo cual nada más cobrar, saco la cantidad que he decido destinar, por supuesto billetes, nada de suelto y directamente va a una hucha de las que se abrirá en un final con un abrelatas, nada de cerdito con tapón de quita y pon.

Mientras sigas con ganas de cumplir lo que te has propuesto no te dará pereza ahorrar.

Asegurate de que te gastas hasta el último céntimo, y sin que te cause dolor, en ese viaje, sofa, coche……. por lo que estabas haciendo ese esfuerzo que es “ ahorrar “. Sino, no habrás cogido el concepto.

No os podéis imaginar lo bien que te sientes cuando por fin llega el día y la abres, lo cuentas y sabes que has sido capaz de cumplir tu meta.

Y otra cosa, si a la primera no lo consigues, no tires la toalla, porque sólo hay dos errores en el camino, no empezar y no llegar hasta el final.

¡¡Suerte !!

Bárbara G.F. Muriel, Mujer10 y pelirrojamente artista

Bárbara G.F. Muriel, Mujer10 y pelirrojamente artista

Bárbara G. F. Muriel, artista e investigadora.

Así se define nuestra MUJER 10 de hoy.

Bárbara, ¿cómo fue tu acercamiento al mundo del arte? ¿Cómo empezaste a crear?

Hago memoria y creo que sencillamente es algo que no puedo evitar. Nunca he tenido una revelación como tal ni recuerdo un momento definitivo. Crecí en un ambiente creativo, rodeada de moda, de arte y de diseño, donde para mí los lápices, los textiles, el óleo estaban al mismo nivel: eran todas herramientas con las que tantear, con las que probar a hacer. Nadie me puso límites, al contrario. Después, cuando el sistema (educativo y laboral) te obliga a definir, llegó el conflicto para mí. ¿Y yo qué soy? Al final siento que mi práctica de vida está siendo una práctica de resistencias a esa pregunta. Hago. Aunque la intención artística no fuese originalmente el motor, no he dejado de hacer. Con palabras, con imágenes, con lápices, tintas, telas e hilos, con sentido crítico y con mi cuerpo. Ese es mi empeño y ese es el lugar en el que me reconozco.

¿En qué proyectos te encuentras trabajando actualmente?

Una vez me dijo una profesora en el colegio que cuajaba de tachones los exámenes porque mi cabeza iba más rápido que mi mano. Eso me sigue pasando. Tengo un cuaderno lleno de anotaciones (con tachones también) para el diseño de piezas y de proyectos pero mis manos, entre las agujas y el teclado del ordenador, van a su ritmo.

Por el momento estoy preparando unas ilustraciones para prensa y las obras que expondré este verano, en julio, en la Galería Modus Operandi de Madrid. Las piezas formarán parte de la serie “Flora Magnética”, dentro del proyecto “Esclerótica”. También estoy avanzando en una instalación que me ilusiona muchísimo y en una exposición individual en Madrid. Aunque eso ya es adelantarme. Será en 2018.

La parte dramática de todo la pone mi tesis doctoral. Me habían dicho que era peor que un parto. Es un debate al que no puedo entrar porque me falta esa experiencia, lo que sí sé es que para esto no hay opción de epidural.

¿Qué es lo que quieres transmitir en tu último proyecto?

En la serie “Flora Magnética” experimento con hibridaciones. Cada pieza pertenece a un cuerpo, en parte vegetal y en parte humano, que emerge entre el collage textil y el bordado, entre motivos de la botánica y de la clínica (a través de la resonancia magnética de mi cabeza). Me sitúo en esas formas híbridas para realizar una reflexión crítica de las ciencias taxonómicas, de las clasificaciones biológicas y de las normatividades en relación a cuerpos e identidades.

Los nombres de esas flores raras contienen igualmente un juego. En ellos reformulo algunas de las reglas básicas de la nomenclatura botánica, que se establecieron a partir del siglo XVIII. Desde la etimología, se dice que esa “y” del “hybrida” latino puede ser un rasgo residual del término griego “hybris”, una falta propia de la tragedia: la transgresión de los límites fijados por los dioses. Y ahí está Flora Magnética, reapropiándose, desplazando los límites de la autoridad científica, con monstruosidad, con delicadeza y con dolor y humor.

Mi Flora pertenece al proyecto marco “Esclerótica”, en el que me sitúo para hablar de fragilidad, de esa fragilidad común a todos los cuerpos vivos. “Esclerótica” habla de las cicatrices, no en alusión al trauma o a la herida abierta. Al contrario, hablo de la cicatriz como proceso generativo, como afectación creativa de la propia vida. La cicatriz es al final una marca de supervivencia. Decía un poema que escribí para el fanzine Barbaridades: “Me bordo en cicatrices”. Y es así, y no solo yo. Pongo por delante mis imágenes clínicas, mi fragilidad, mi fuga del modelo de normalidad buscando interpelar las cicatrices de los demás cuerpos y tejer alianzas desde ese reconocimiento.

¿Cómo es un día normal en la vida de Bárbara?

La única que está realmente estructurada en mi vida es mi agenda clínica, por procesos crónicos autoinmunes, e hitos como la entrega de obra o reuniones. Todo lo demás, se pone patas arriba con solo soplar. Trabajo intensivamente por proyectos mientras avanzo en interludios tanto en el doctorado como en elaboraciones que por volumen llevan más recorrido. Suelo estar metida en varios proyectos simultáneamente pero voy focalizando la atención según plazos y urgencia, y a veces tengo que bajar la persiana a cal y canto para poder concentrarme y bucear. En general se me da bien apagar fuegos.

De todas formas, volviendo a tu pregunta, no sé si normal es una palabra que pueda aplicarse a nadie. Creo que más bien es una ficción que nos tranquiliza, así que mejor librarse de ella.

¿Recuerdas tu primera obra, qué era, qué expresaba?

No recuerdo cuál fue la primera pero hay una a la que estoy fuertemente apegada y que nunca dejaré que salga de casa. Es uno de los autorretratos por resonancia magnética. Un perfil abrazado por un collage textil de rosas inglesas en tonos desvaídos. Las flores las recorté de un pijama de mi madre, de los años 90, que no sé si tomé prestado del fondo de un cajón o si más bien ella me lo terminó por regalar. Fue una de las piezas que brotaron fluidas cuando inicié el proyecto “Esclerótica” a finales de 2013 – inicio de 2014, y la más representativa de mi primera exposición individual, en la Fundación Casa Pintada – Museo Cristóbal Gabarrón.

Recuerdo a mi madre con aquel pijama, desayunando de pie en la cocina. Mareando algo poco dulce en la taza del café. Luminosa. Era sábado. Una de esas mañanas que solo por ser de sábado ya eran desbordantemente felices.

Aun guardo la bata. Para los sábados con luz.

Si tus obras pudiesen hablar… ¿Qué dirían sobre Bárbara?

De hecho mis obras y la capacidad de verbalizar tienen bastante relación. Retomé el dibujo y me permití desarrollar proyectos artísticos, hace unos años, cuando por un golpe brusco en mi vida empecé tener cierta dificultad para encontrar las palabras. Y para mí, que eso precisamente había sido un punto de reafirmación personal importante, fue tremendo. Lo curioso es que cuando dejé de hablar emergió todo aquello. Probablemente mis imágenes cuenten más de mí de lo que yo misma soy capaz.

Por otra parte, he trabajado sobre series de autorretratos realizados a partir de resonancias magnéticas de mi cabeza. En esas imágenes, que funcionan como núcleos gráficos de muchas piezas, aparecen secciones de mi cerebro, de mi cráneo y de otros órganos desplazadas de mi propio archivo clínico. Yo las tomo como un ejercicio de desnudo radical, donde pongo mi fragilidad en primer término. Como no hay piel ni rasgos físicos externos, al fijar la mirada en ellas es como si algo se desplazara en los códigos de visibilidad y de identidad en relación a mi cuerpo.

En cualquier caso, mis obras podrán decir que soy obcecada y de una forma muy literal, testaruda.

¿Cuánto ha sido el tiempo máximo que has pasado trabajando en una obra?

Contar las horas, en particular para la producción de las piezas bordadas, es algo que tengo pendiente. Mucha gente pasa por alto la cantidad de tiempo y de esfuerzo físico que se invierte, salvo que se tenga la experiencia de trabajar con las manos, en bordados u otras disciplinas a escalas tan pequeñas. Sin contar el tiempo de desarrollo de la idea, del concepto, por supuesto. Pero en relación a la técnica, tanto los sistemas industriales de producción textil como la precarización de las condiciones de trabajo, han hecho que nos acostumbremos a precios mínimos y a devaluar en general las técnicas feminizadas y manuales como el bordado.

Por intentar concretar, sí te puedo decir que es para una buena parte hablaríamos en centenares. En una de ellas estuve bordando a mano sola algo más de dos meses, sin levantar la cabeza de la tela y comiendo básicamente muesli.

¿Cuáles han sido las dificultades más grandes que te encuentras en el camino para ser artista?

Además de las condiciones de precariedad y de la devaluación general de la producción de contenidos artísticos y culturales, quizá una de las primeras dificultades, al menos en mi caso, haya sido la de reconocerme y nombrarme como artista. Siendo mujer cuesta más identificarse con esa idea de “el artista” que nos han proyectado desde la historiografía del arte y el imaginario contemporáneo. Ahí enfatizo la importancia de los referentes, de hacer memoria colectivamente, de visibilizar a mujeres artistas, intelectuales, creativas, políticas… y no solo a grandes escalas. También los relatos de mujeres próximas en el tiempo, en la comunidad, en la familia. Todas esas genealogías inciden directamente en tus propias posibilidades de vida, en lo que piensas que es posible para ti. Es una cuestión de expansión, de vidas posibles.

Otra dificultad -y no sé si es una impresión particular- es que al trabajar fundamentalmente con materiales culturalmente feminizados, como hilos y textiles, y motivos como flores o tramas muy orgánicas, por ejemplo, el discurso crítico de mi trabajo tiende a disolverse. Si hay un detalle que se lee como bello, como delicado, “pero” de una manera “femenina”, tengo la sensación de que la cicatriz se hace menos visible. Esas políticas de la belleza, esas retóricas normativas de lo visual, restringen la lectura de la imagen y devoran lo crudo y lo crítico que puede haber, sí, en las flores. Creo que tendríamos que tenerle más miedo a las flores.

¿Qué es lo más importante en la vida de Bárbara?

Me voy a poner folklórica: mi madre. Y también el chocolate negro, y hacer burbuja en cuanto puedo (ese espacio entre el pecho y las manos con un cuaderno en el medio). Y la intimidad.

Desde tu experiencia ¿Qué papel juegan los medios de comunicación y las redes sociales en la divulgación del arte?

Ahora que consumimos imágenes a ritmos voraces, los medios y las redes sociales son entornos clave, casi ecosistemas donde si no eres visible, no existes, y donde lo deseable es lograr un espectro de difusión amplísimo. No obstante esas mismas dinámicas que te permiten la emergencia social, y generar redes a distancias antes impensables, conllevan una demanda de actualización tirana. Casi no importan las autorías ni las condiciones de gestación y de materialización. Frente a eso, la parsimonia de los hilos termina resultando contestataria, y toca asumir los costes de no ser potencialmente viral.

Bárbara, un auténtico lujo poder compartir tu obra con los seguidores de Pelirrojamenterubia y de Mujeres10 como tú. GRACIAS.

Puedes ver su obra en la GALERIA:

Galeria-BarbaraG.F.Muriel

Cómo contactar con Bárbara.

www.barbaramuriel.com

barbara-muriel@hotmail.com

FB: Bárbara G. F. Muriel

El «cuento» de los dientes

El «cuento» de los dientes

¿Creéis que la gente sigue con la tradición de dejar un regalo o dinerito debajo de la almohada cuando se les ha caído un diente y se van a dormir?

Esta historia se creó para calmar el miedo y el dolor de un conocido monarca que era muy asustadizo, he hizo de su primera caída de un diente todo un problema.

Pelirrojamenterubia sigue apostando por el Ratón Pérez alias “ Ratoncito Pérez”.

Los nuestros van a cumplir 8 años, es una edad crítica, donde ya se empiezan a cuestionar qué es real y que no, y sino, algún día se lo terminará contando algún amiguito en el cole.

Aún así ellos lo siguen viviendo con gran ilusión. Por eso PR os ofrece un pequeño plan.

Si queréis reforzar un poco más esta historia tan bonita, podéis llevarles a visitar donde vivió Ratoncito Pérez .

“ La Casita Museo de Ratón Pérez” está situada en la céntrica calle madrileña Arenal , en el número 8. Aquí vivió el padre Luis Coloma, que fué el autor de este precioso cuento.

Ésta visita guiada, por cierto con un guía de lo más agradable , dura un poco más de media hora. Es un espacio pequeño pero lleno de magia donde darán rienda suelta a su increíble imaginación.

Conocerán quién fué el ratoncito y a su familia, sabrán el porqué no se deja ver, qué es lo que hace con sus dientes y hasta podrán dejarle una carta.

Qué os parece este plan por tan sólo 3 eur por persona. Os aseguramos una rato maravilloso tanto para ellos como para nosotros.

A continuación os dejamos una plantilla de lo más chuli para que podáis imprimir y entregarsela cuando se le caiga el próximo diente .

http://ampajuangris.org/wp-content/uploads/2015/02/CERTIFICADO-raton-perez.jpg

 

Coge tu sombrero y póntelo…

Coge tu sombrero y póntelo…

Coge tu sombrero y póntelo,…vamos a la calle…pruebateló…

El sombrero es uno de los complementos atemporales y versátiles que más me gusta, sobretodo para los fines de semana, pues en la oficina no procede 😛

Está en auge, y ya no es prenda únicamente de ocasiones especiales. Cada vez es más habitual ver cómo el sombrero se cuela en nuestros armarios y en nuestro atuendo diario.

Los sombreros para mí son ese complemento que hace que tu look parezca más cool y que los outfits más sencillos cobren un sentido especial, solo por ese toque original que aportan. Oye, …y además de ponerle el broche de oro a un look, protege del sol en verano, y del frío en invierno.

Una que se atreve con “casi todo” ya tiene su pequeña colección, y depende del plan y la ocasión, pues utilizo uno u otro.

Sombreros de ala, boinas, sombreros floppy o gorras militares son las tendencias del último año.

Ahora, ha cobrado mucha fuerza el estilo newsboy, ¿recordáis a los repartidores de periódicos americanos? ¡¡Prensa prensa!! . Este modelo es uno de mis favoritos. Se trata básicamente de una boina con visera, pero ha revolucionado el mundillo de los streetstylers.

Como curiosidad, contaros que una firma de Japón, Undercover, ha sacado al mercado los sombreros más originales del momento: los horn hats o sombreros con cuernos..sí ¡¡con cuernos!!. Son unos cuernecitos que van adheridos al sombrero con imanes y pueden ponerse y quitarse.

¿Quién da más?